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San Juan Nepomuceno |
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Navío de 74 Cañones |
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Construido en
Guarnizo (Santander) por Fançois Gautier en 1.765 |
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Perdido en Trafalgar
en 1.805 al mando del Brigadier Cosme Damián Churruca |
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Dimensiones |
Artillería |
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Quilla |
173 pies |
Cañones de a 24 |
28 |
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Manga |
51,4 " |
Cañones de a 18 |
30 |
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Eslora |
196 " |
Cañones de a 8 |
16 |
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Puntal |
25,5 " |
Pedreros de a 4 |
4 |
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Plan |
25,8 " |
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Desplazamiento |
1.630 tns. |
Dotación |
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Calado a popa |
24,5 pies |
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Calado a proa |
22,5 " |
623 hombres |
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La obra viva estaba
forrada con planchas de cobre |
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Muchos reconoceréis el kit de Artesanía Latina,
con sus ventajas y sus defectos, en los que no voy a pararme por que para eso
hay gente más capacitada que ha expresado su opinión en los foros en los que
todos solemos participar. Se puede escribir un montón sobre sus
bondades y defectos (en el nº 2 de “EL ASTILLERO”) , pero en conjunto, y solo es una opinión, se trata
de una buena maqueta, algo insípida si se realiza siguiendo las instrucciones
de Artesanía Latina, pero que con unos cuantos toques adquiere personalidad y
es fantástica. |
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Si diré que es el modelo que ocupa el
segundo lugar de mi curriculum modelístico y que lo comencé seis meses
después de hacerlo con el San Juan Bautista. La razón de tamaña osadía es que como el
mentado Bautista me iba llegando por fascículos en envíos mensuales
(Colección Grandes Veleros, de Ediciones Altaya), al cabo de pocos días me quedaba sin trabajo (sobre todo al
principio) y quería más. |
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Probablemente no fue la mejor opción para
un novato, y de hecho yo no se la recomendaría a nadie que empiece: el casco
no es sencillo, tiene algunas curvas complicadillas en su popa redonda, hay
mucho trabajo que hacer para abrir las portas en los costados, la arboladura,
sin ser real, es bastante compleja, cada verga es un kit es si misma, etc. |
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Este es un detalle de lo que quería decir
anteriormente. El espejo de popa es una pieza de latón que se pega a una de
contrachapado fino (unos 3mm) y ambas se colocan en la popa. Artesanía no
dice nada al respecto, pero por el simple hecho de pegar un listón de
manzonia de 1,5 x 6 mm en torno al borde superior, ocultando la unión entre
ambos materiales, se obtiene un resultado muchísimo mejor. Más real. |
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¡Ahora si que pienso que voy bien
encaminado!. No solo por que me encanta esta fotografía,
sino por que al tener acabado el casco parece que el primer paso esta ya
dado. Es el momento de comenzar a arbolar el
navío. Desde luego la arboladura no va a ser poco
trabajo, pero es como haber terminado una fase de un proyecto y estar a punto
de iniciar una nueva, y eso anima un montón. |
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Este es el que se supone fue el espejo de
popa real del San Juan Nepomuceno. Si os fijáis bien, y con una cierta
indulgencia, no hay tanta diferencia con la fotografía de abajo: el número de
ventanas es el mismo, la balaustrada, poniendo un buen montón de columnitas
(18), en lugar de las cuatro o cinco que dice Artesanía, queda bastante real. Lo mas llamativo en mi opinión es la falta,
en el modelo de la brusca; sin embargo el orlado es idéntico. |
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El espejo de popa y los jardines de los costados
fueron pintados por mi mujer que es la artista de la casa. Es importante
hacerlo por que son unas piezas de latón absolutamente anodinas, que cuando
las ves por vez primera no dicen nada en absoluto. ¡El cambio es radical como
podéis ver! Es difícil apreciarlo, de hecho no se ven,
pero en la popa, que no venían especificados, añadí dos portas más: los
guardatimones. ¿Por qué no venían?.
No lo se, pero este tipo de pequeños detalles son los que marcan las diferencias
entre unos kits y otros.¡ |
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Obenques y flechastes del trinquete y del
mayor. Para que todo cuadre, ya que mi versión va en los colores que entiendo
llevaba el original, ha sido necesario cambiar el hilo de algodón color
marrón rojizo que trae el kit, por hilo de color negro. Para la jarcia de labor he utilizado hilo
de 0,15 mm de color crudo. Igualmente he tratado de colocar los
obenques de la forma correcta en el calces del macho de su palo
correspondiente, es decir, por parejas a cada lado excepto el último de cada
costado que va solo. Además alternando babor y estribor, que entre otras
cosas, le evita tensiones innecesarias al palo. |
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El que quiera hacerlo bien tiene que
mentalizarse de que va a hacer ballestrinques por un tubo. Varios cientos en
todo el barco, ya que estamos hablando de diez obenques en el trinquete, once
en el mayor y siete en el mesana, por costado, claro. En un trabajo poco divertido, tedioso y
lento, pero que compensa cuando esta terminado y se ve una labor bien hecha. |
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Siguiendo las indicaciones de Ricard Llorens,
que de esto sabe un rato, comienzo el arbolado desde la proa. ¡Con matices!.
En primer lugar monto los mástiles completos, pero solo con los obenques y
flechastes. Continuo con las vergas y sus
correspondientes velas y empiezo a pones los estays. De esta forma voy
tesando toda la arboladura de proa a popa. ¿Y la cangreja? Esta vela esta colocada por una razón de
peso, muy importante para el resultado final: ¡Me apetecía verla puesta! |
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Esta es una vista desde la amura de
estribor, en la que se ven ya colocadas las velas “entrepalos”. Igualmente se puede apreciar que todas las
portas de los cañones, excepto las de los correspondientes al pozo del combes,
van cerradas. |
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¿Dos botes? ¡Pues si, oiga! En la caja solo viene uno. En ningún lugar
he encontrado información al respecto del número de botes en los navíos
españoles de esta época, pero no me creo que solamente llevaran uno.
Seguramente esa información existe pero aun no la tengo. De hecho si he encontrado información
acerca de los ingleses contemporáneos y hablan de tres botes, llegando a seis
en la década de 1.770, en navíos, eso si, de mayor porte. Por tanto, en la duda
del número exacto, le añadí uno más. |
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En esta fotografía podéis ver los cabos
adujados y ordenaditos en el cabillero del trinquete. No juzgo la forma de hacerlo de los demás
modelistas, pero a mi me gusta que cada cabo/maniobra funcione, por lo que lo
hago es afirmarlos en sus cabillas mediante el correspondiente nudo, y a
continuación adujarlos en la parte superior de esta. Para logra una caída mas
o menos natural lo que hago es empapar el
chicote en cola blanca y apoyar la punta de unas pinzas hasta que
quedan en su posición definitiva. |
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Este es el pie del palo Mesana, con sus
cabos adujados y en perfecto orden siguiendo el procedimiento arriba
indicado. Es un trabajo laborioso y coñazo, pero necesario al fin y al cabo.
Y a mi me gusta más que ir preparando postizos para colocarlos en cada
cabilla. ¡Manías de cada uno! |
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El castillo completo, incluido el baupres. A medida que voy aprendiendo cosas soy mas
consciente de lo que no he sabido y por tanto no he hecho. Especialmente en
la jarcia. ¡Pero cualquiera le mete ahora mano al
barco! |
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Otra vista, esta vez desde arriba, de la
parte situada a popa del pozo del combes (¿es ya el alcázar?). Se puede ver la forma en que está sujeto cada
pieza de artillería. He intentado respetar el original, pero como se puede
apreciar, por desgracia, los motones quedan absolutamente fuera de escala,
pero es lo que hay, me temo. |
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El flamear de la bandera lo he logrado
introduciendo dos hilos de cobre telefónico, que es muy fino, entre las dos
caras de aquella en el momento de unirlas. Utilizando un lapicero grueso,
forcé los pliegues procurando que queden, si no perfectos, con un aire
natural, como si estuviera ondeando al viento. Con el tiempo me gustaría
comprar algún retal de seda blanca para pintar en ella los escudos y colores
correctos. |
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Finalmente he conseguido acabar mi San Juan Nepomuceno. Parecía que nunca
llegaría, pero al fin dos años y medio tocan a su término. Comentándolo con
algunos amigos coincidimos en que, este segundo modelo hace que me sienta ya
un modelista, no avezado, pero si con un mínimo de experiencia para acometer
empresas más ambiciosas, y sobre todo con ánimos y valor suficientes como
para liarme en serio con unos planos. De todas formas voy a acometer dicho empeño
en dos fases: en una primera utilizaré unos planos tipo kit, es decir, que me
aporten las cuadernas ya dibujadas; el siguiente paso, más a largo plazo y
con algo mas de experiencia, será ir al museo Naval, adquirir unos planos y
empezar a trabajar “a pelo”. Pero para esta segunda fase, como digo, aún
falta tiempo. |