BLUE NOSE
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Hasta aquí la construcción del casco no reviste ningún tipo de problema. De hecho las piezas encajan razonablemente bien, y el resultado es atractivo. Solo una cosa que descubrí una vez conformado y forrado: si comparáis con el plano adjunto arriba, el espejo de popa debería ir muchísimo más inclinado hacia el interior de la popa del barco. Esto es el resultado típico de no haber estudiado
adecuadamente la documentación que obraba en mi poder. Craso error. Bien, como decía anteriormente, el proceso de construcción
y forrado del casco no tiene ningún misterio. Lleva un doble forro,
tradicional en los modelos de Artesanía Latina, compuesto por uno interior de
ramin de 5x1,5 mm y un segundo forro de sapeli de 5x0,5 mm que se debe
adherir con cola de contacto. |
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La cubierta esta forrada con el típico (también) forro de ramin clarito que el amigo Ángel (pady) detesta cordialmente. Como toque de color, y por que lo he visto en algún otro modelo y me ha gustado, utilicé un listón de sapeli en la línea de crujía. La tablazón la simulé pegando sobre la falsa cubierta listones de ramin de 6 cm (más o menos) de largo que alterné escalonadamente para crear la imagen de una tablazón. No fue necesario hacer nada para marcar la diferencia entre una tabla y la adyacente ya que al lijar la cubierta el polvo resultante no era color ramin solo, al haber una tabla de color oscuro. Este polvo se deposita en las juntas, y no sale del todo al limpiar, por lo que una vez barnizada la cubierta quedan diferenciadas unas hiladas de tablas de otras. Las cabezas de los clavos si son simuladas, utilizando para ello un lápiz. Es un viejo truco de lo más socorrido, que tiene la ventaja de no añadir peso al barco (harían falta mas de 200 clavos para obtener el mismo resultado) y el inconveniente de ser absolutamente ficticio e irreal. |
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Estas dos fotografías, superior e inferior muestran el casco totalmente forrado con el segundo forro ajustado tanto como ha sido posible a la roda y a la quilla. Una vez le coges el truco a la cola de contacto es relativamente sencillo trabajar con ella y por sus características permite unos ajustes muy buenos. Si alguno ha hecho esta goleta en la versión de Artesanía, verá que he tratado de fundir lo mas posible ambas partes del casco en el conjunto, ya que la solución que da el fabricante no me convencía pues establece una transición muy brusca entre ellas. Sin embargo, observando los diferentes planos (ahora si), se ve que se trata de un casco casi “de carreras”, es decir muy liso y muy homogéneo, de líneas estilizadas y sin brusquedades, que es lo que he perseguido obtener desde el primer momento. El cambio de color de la madera es meramente accidental ya que se me acabó una remesa anterior y tuve que empezar con una nueva, que como se ve, presenta una tonalidad algo diferente. No es importante ya que el casco irá pintado. |
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¡Comienza la fase de pintura!. Utilizo esmaltes acrílicos satinados de Titanlux, que para mi gusto dan unos acabados excepcionales. La base es una mano de pintura blanca que además será el color de la línea de flotación. Las pinturas que utilizaré serán tres: el blanco ya mencionado, el rojo ingles para la obra viva, y el negro para la obra muerta. |
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Para separar la obra viva de la obra muerta he
utilizado una cinta adhesiva de 3mm de ancho, que no se si se aprecia en esta
fotografía Una vez colocada la cinta adhesiva sobre el casco pintado en blanco, le doy otra capa de pintura del mismo color encima de la cinta, y espero a que se seque. Unas horas mas tarde ya puedo pintar la obra viva y muerta de rojo y negro repectivamente, eso si, siempre teniendo cuidado de no pasarme al otro lasdo de la cinta. En la fotografía inferior se puede ver el resultado tras la primera mano de pintura (no está aún perfecta, soy consciente de ello), y puede verse algo de lo que hablaba antes, la integración de la proa con el casco, sin transiciones. |
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Siguiente fase: sin dar su acabado definitivo al casco por los motivos que posteriormente indicaré, me meto con la cubierta, tanto con las superestructuras como con las bordas a las que añado el trancanil y sus correspondientes barraganetes, falsos por supuesto. Para no manchar la cubierta de pintura (lo cual tampoco sería muy grave, ya que al estar lacada es posible lijar sobre ella una gota de pintura hasta hacerla desaparecer, los trancaniles se pintan antes de colocarlos. Los barraganetes sin embargo los coloco primero y luego los pinto. Son de manzonia de 2x2 mm y sobre ellos se apoyara la capa interior de la tapa de regala. Las superestructuras solo están presentadas, no encoladas para posteriores manipulaciones. Por cierto que detrás está el San Felipe, en plena fase de segundo forro. Según los fabricantes están a la misma escala ¿?. |
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En las fotos superior e inferior pueden verse las tapas de regala colocadas y los cadenotes que formaran parte de las arraigadas de los obenques encastrados en aquellas. Como no dispongo de fotos de los pasos intermedios explico el procedimiento: - La primera pieza de la tapa de regala, al igual que las que seguirán, es un listón de manzonia de 2x2 mm que se apoya directamente sobre la borda por lo que por su cara interna sobresaldrán las testas de los barraganetes que ya están colocados y pintados, y que si recuerdas lector, eran de la misma sección. - El siguiente paso es la “capa” interna. Se trata de otro listón de manzonia de iguales características, pegado con pegamento de cianocrilato a la cara interna del colocado anteriormente y que ahora si, se apoya en las testas de los barraganetes. - A continuación coloco los cadenotes completamente pegados al costado del barco. - El último paso consiste en añadir la tercera “lamina” a mi tapa de regala, ahora por la parte exterior del listón que inicialmente puse, pero previamente al pegado, tallo es los lugares adecuados una pequeña hendidura para que los cadenotes queden perfectamente acoplados. |
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Continuando con estas otras dos podéis ver tanto parte del proceso en la superior, donde se puede observar el listón sobrante el proceso de integración de la mesa de guarnición en esta misma zona de forma que apoya en los barraganetes, como una imagen del laminado obtenido en la proa del barco. Así mismo se observa el escoben de estribor, que posteriormente será agrandado. Por cierto, que como hay que dar al Cesar lo que es del Cesar, he de decir que este sistema de laminado para las tapas de regala lo “pario” el amigo Pady, y de esta forma solucionó un montón de problemas de torsiones raras generadas por algunas regalas que comban hacia arriba y hacia adentro al mismo tiempo. Empleando este sistema podemos adoptar la curvatura que deseemos. Solo es preciso un poco de maña con el cianocrilato y un bote de acetona cerca para limpiar los restos del mismo de los dedos. ¡Cuidado con los vapores de la acetona!. ¡Es muy volátil.! |
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En estas nuevas fotografías puede verse el aspecto general de la tapa de regala antes y después de pintar. Que nos e asuste nadie por no ver elementos sobre cubierta, pues como ya indiqué, en esta fase aún no están pegados. Se han practicado los agujeros en cubierta para los mástiles y el agujero de proa para el botalón. En la fotografía inferior creo que se apreciará una mejora considerable en el acabado de las pinturas del casco. Digamos que ya son definitivas. |
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La fotografía de arriba me costo que Pady me echara una bronca del carajo de la vela (nunca mejor dicho). ¿Por qué?. Fácil, bueno, fácil ahora que lo se y que lo he resuelto, pero antes ni había caído en ello. Si os fijáis hay tres velas en proa: dos foques cuyas costuras son totalmente distintas de una tercera vela que yo había aparejado como un tercer foque. Pues bien, aquí Pady se dio cuenta que eso no podía ser así, que esa vela, una vez comprobadas que las costuras eran correctas, no podía resistir tensiones en las direcciones que habría de hacerlo trabajando como un foque. Se puso a buscar fotos en Internet, mientras yo miraba el plano... que aparece en esta misma página y veía que efectivamente eso no es un foque sino una trinqueta, que debería tener su propia botavara (no se si es correcta la terminología, creo que si). Bueno, pues tuve que poner manos a la obra para resolverlo, y el resultado es el que veis abajo. Quede claro: EN LOS PLANOS DE ARTESANIA LATINA NO APARECE! |
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Yo que pensaba librarme por un barco de hacer ballestrinques en flechastes. Pues ya veis que no. No es que sea necesario hacer muchos, pero haberlos hailos. De todas formas comparados con un galeón o un navío de línea son cuatro mal contados. Se acaban en un rato. Como se puede ver aún no están cortados los sobrantes ni adujados los cabos de la jarcia de labor. Eso suelo hacerlo al final para ir ajustando esta. |
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